29
Jul
2009
publicado en General | 0 Comentarios
El cansancio mental y físico es patente tanto en la cara como en la actitud de los jugadores. Por ello, disfrutaron de un día tranquilo, en el que ha resultado fácil quitarse agobios de encima.
Pero nunca se puede bajar la guardia del todo, así que – por la mañana – tuvieron una charla sobre el mismo tema que anoche: los objetivos. Al terminar de comer, se dirigieron todos a Taquaraçù, a un lugar que todavía no conocían: La Fazenda Encantada, donde pasearon por el interior de la jungla y disfrutaron de un baño reparador bajo una cascada, donde nadaron, jugaron a rugby y se relajaron completamente.